Entre velas, calor y promesas
- Annel Garc�a Evangelista
- 25 sept 2025
- 1 min de lectura
Un apagón y el colmado pierde su mercancía.Dos apagones y el estudiante busca señal en la calle para entregar su tarea.Tres apagones y ya la abuela recuerda que en sus tiempos, al menos, las velas alumbraban mejor.
Así mismo vamos, de apagón en apagón, como si fuera parte del día a día. Y mientras tanto, los anuncios oficiales suenan más a excusas que a soluciones reales.
El dominicano se ha acostumbrado a sobrevivir en la oscuridad, pero eso no significa que lo acepte. Cada apagón es una señal de que algo no se está haciendo bien y de que las promesas de siempre siguen quedándose en el aire.

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